EL MÉTODO PILATES

¿Qué es el método Pilates?

El pilates es un ejercicio que combina fuerza y elasticidad. Se basa en la ejecución de ejercicios muy precisos que no se deben hacer de cualquier manera, por lo que es fundamental la concentración para controlar y coordinar cada parte del cuerpo. La estabilidad es otro principio muy importante del pilates, y se logra en gran parte desde la musculatura del core (abdomen y espalda) por ello la respiración es especial, sin mover el abdomen, que siempre debe estar trabajando. Los movimientos son fluidos, sin tirones, y con pocas repeticiones.

Se podría decir que el método Pilates es un tipo de gimnasia basada en algunos movimientos del yoga, la danza y la gimnasia, pero con muchos ejercicios originales que lo diferencian de esas disciplinas. (ver diferencias entre yoga y pilates)

El pilates NO es un método de relajación, ni tiene un componente espiritual, ni es solo para mujeres con problemas de espalda. No es ejercicio mecánico y repetitivo, requiere mucha concentración por lo que es ideal para desconectar porque mientras lo haces no puedes pensar en otra cosa.

¿Puedo hacerlo yo?

Una de las mayores ventajas del método Pilates es que se adapta a las capacidades de cualquier alumno. Pueden practicarlo personas de todas las edades, con diferentes patologías y lesiones, mujeres embarazadas…

Pilates viene bien a casi todo el mundo, desde deportistas de élite que lo usan como complemento, a personas mayores con problemas de movilidad. Y en medio la mayoría: personas que quieren mejorar sus problemas musculo-esqueléticos, que necesitan recuperarse de una lesión o que simplemente quieren mantenerse ágiles y activas.

El pilates tiene muy pocas contraindicaciones, pero alguna hay: enfermedades cardiacas, casos de inflamación aguda, embarazos de riesgo, obesidad mórbida… Ante la duda lo mejor es consultar con el médico y/o tomar ciertas precauciones. En este post puedes leer más sobre las contraindicaciones del pilates.

Otra cosa a tener en cuenta es que aunque el pilates es para todos los públicos, hacerlo bien no es sencillo y hay que aprender la técnica, por lo que conviene dar un par de clases de iniciación antes incorporarse a una clase en grupo.

¿Qué tipo de centro elijo?

En nuestro buscador de centros veréis que hay una clasificación por tipos, porque son muy diferentes, y es posible que no tengáis claro cuál os conviene más.

Podéis encontrar estudios, gimnasios, clínicas de fisioterapia, escuelas de danza, de yoga…

Los lugares más especializados son los estudios, que cuentan con profesores titulados, máquinas y clases con pocos alumnos (8 como máximo). El inconveniente suele ser su precio y que no ofrecen otras disciplinas.

Si te interesa un centro que sea más económico, con amplia oferta de clases, o que tenga piscina u otros servicios, tendrás que ir a un club, un gimnasio de fitness, un centro deportivo… Pero aquí no encontrarás máquinas y los grupos suelen ser bastante grandes (hasta 25 personas).

Es recomendable, al menos al principio, ir a una clase con pocos alumnos para que el monitor pueda atenderte bien y aprendas la técnica del pilates sin coger vicios.

Decidir entre máquinas o suelo es secundario siempre que tengas un buen profesor. Las máquinas sirven a veces para facilitar los ejercicios y otras para complicarlos, pero en suelo se puede hacer una buena clase pilates perfectamente.

Si quieres más información puedes encontrarla en este post de nuestro blog.

¿Por qué va tan bien?

Cuando empiezas a hacer pilates lo único que notas es que te duele todo el cuerpo. Incluso las costillas por el tipo de respiración al que no estamos acostumbrados.

Una vez cogido el ritmo notarás cambios en tu cuerpo: mejora tu postura general, andas más erguido, pareces más alto, más saludable… y esto es porque los músculos de tu torso son capaces de mantenerte recto sin encorvarte.

Si tienes dolores de espalda que generalmente están causados por malas posturas, notarás que en poco tiempo mejorarán mucho o desaparecerán.

Aparte, enseguida verás tus músculos más tonificados, especialmente los del trasero y abdominales. Te sentirás más fuerte, flexible y con mejor equilibrio.

Lo más curioso es la propiocepción, tomas conciencia de cómo está colocado tu cuerpo en todo momento, y localizas partes que ni te acordabas que están ahí.

Y otra cosa que aprendes es a disociar. Eres capaz de mover cada parte del cuerpo sin que se mueva nada más. Parece muy fácil, pero no lo es.

¿Cómo puedo aplicarlo?

En otro tipo de disciplinas, en cuanto sales del gimnasio te olvidas, no lo aplicas a tu vida diaria. Pero lo que aprendes en pilates lo tienes presente todo el tiempo.

Eres consciente de tu postura la andar, y sin pensarlo, vas derecho como si te tiraran de un hilo en la coronilla, con la tripa dentro y los hombros en su sitio.

Cuando estás sentado o tirado en el sofá también eres consciente de si tu columna está bien colocada o si estás hecho un churro.

Si pasas mucho tiempo de pie y te duele la zona lumbar, sabes cómo relajarla sin apenas moverte y si que nadie se entere.

Si pasas muchas horas sentado delante de un ordenador, quizás usas una pelota grande como silla, o al menos se te ha pasado por la cabeza hacerlo.

Mira aquí cosas curiosas que aprendes en pilates.

Tengo más dudas

  • ¿Qué necesito para hacer pilates?

Ganas y poco más. Ropa cómoda y unos calcetines (mejor si son antideslizantes).

  • ¿Cuántos días a la semana tengo que ir para notar algo?

Generalmente los centros programan 2 clases a la semana y duran 50-60 minutos. pero se puede hacer pilates a diario, y no necesitas mucho equipamiento si quieres practicar en casa.

  • ¿Sirve para adelgazar?

Pilates no es un ejercicio aeróbico, no quemas demasiadas calorías, pero ayuda a elevar el metabolismo. Si quieres perder peso es buena idea idea combinarlo con algún tipo de ejercicio aeróbico

Mejor pilates clásico o combinado con otras disciplinas? Para empezar es más recomendable en pilates a secas, una vez que lo hayas aprendido puedes probar hibridos si te gustan más.

  • ¿Seré el único hombre en la clase?

Pilates fue inventado por un hombre para curar soldados lesionados, aunque es verdad que actualmente las mujeres son mayoría en las clases. Pero cada vez hay más hombres que se apuntan y ya se ven unos cuantos en las clases, especialmente en las últimas horas de la tarde.

Pues encontrar más consejos en nuestro blog I love Pilates.