Blog de una pilatera aficionada

¿Sabías que el pilates engancha?

Beneficios, Clases, Varios

¿Sabías que el pilates engancha?

En este primer post voy a contaros cómo conocí el pilates y por qué desde que lo probé no lo he podido dejar. El pilates engancha!

Desde bien jovencilla he tenido problemas de espalda (no especialmente graves, pero sí molestos) y he sido asidua clienta de masajistas, fisioterapeutas, quiroprácticos… Un día de enero, hace unos 10 años, uno de ellos me recomendó hacer pilates. Por aquel entonces me sonó a “chino”, a moda de actores de Hollywood y cantantes. En mi ciudad no había muchos sitios donde ir a clases, y casi nadie lo conocía, ni siquiera en los gimnasios.

INOCENTE DE MÍ…

Por fin encontré un centro no muy lejos de mi casa, y allí que fui, con la intención de apuntarme unos pocos meses y dejarlo cuando llegara el verano para disfrutar de la playita. Inocente de mí. Desde entonces nunca he parado más de un mes seguido! El método Pilates engancha, al menos a mí me enganchó desde el primer momento. Y eso que los comienzos no son fáciles: hay que aprender la técnica y mover músculos que ni sabías que existieran, y te pasas tres meses con agujetas permanentes hasta en las pestañas. Aun así, a mí me gustó porque no es un ejercicio mecánico que se haga sin pensar, y no hay dos clases iguales, por lo que es imposible aburrirse. Me pareció un tipo de gimnasia muy interesante, la verdad es que me sorprendió mucho por lo diferente que es. Ahora, en cuanto paro por cualquier motivo, aunque solo sea una semana , es increíble lo que lo echo en falta, y mi espalda no digamos… Ya no puedo vivir sin mis clases de pilates; y no solo me pasa a mí!

CRECÍ  MÁS DE 1 CM!

Siempre fui bastante vaga para el deporte, no lo voy a negar, pero como he dicho antes, el pilates es diferente y me conquistó. Haces bastante ejercicio y trabajas todo el cuerpo, pero no sudas mucho (odio sudar!), y desde los primeros días notas que cambias hasta tu forma de andar, es curiosísimo. Bueno, yo había oído que incluso se crecía un poco haciendo pilates, así que una mañana, antes de empezar las clases, medí mi estatura. Dos semanas después volví a medirme y… era más de un centímetro más alta! No es mucho, pero hace ilusión. 😉

Y SIGO PILATEANDO

En fin, estos fueron mis comienzos, y después de estos 10 años y de pasar por 4 centros diferentes, sigo pilateando contra viento y marea; y mis problemas de espalda no han desaparecido, los milagros no existen, pero son mucho más llevaderos sin punto de comparación; y contando con que soy más vieja, no se puede pedir más.

¿Hay alguien por ahí que también se haya enganchado a pilates? Contádmelo abajo, porfa!

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HOLA

HOLA

Soy Belén, una alumna pilatera sin pretensiones y autora de este blog. Si eres aficionado al pilates, o si quieres empezar, y te gustaría aprender cosas sobre el método, estás en el sitio correcto. Leer más...